¿Cómo?
Como iba yo a dejar de amar algo tan hermoso, como pretendían que lo hiciera, si era mio, solo mio.
Si yo sabía muy bien que no quería hacerlo, que ese amor me mataba sin piedad, que me hacía derramar lagrimas sin sentido y esas lagrimas en su recorrer dejaban huella de la agrietada ausencia que me acongojaba.
Si, mi corazón le pertencía a el y no solo eso, también mi ser, mi razón y mi voluntad. Porque habría yo de dejarlo de amar aún sabiendo que el no era para mí. ¿Aferración? ¿Obseción? No lo sé, yo solo sabía que el me pertenecía, pero de alguna forma u otra ese amor no era correspondido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario